viernes 26 de diciembre de 2008
SIMULACROS
la risa desaliento,
la respuesta es la interrogación
en cada frase.
Gritos que son silencios,
velas de oscuridad,
vacío en abundancia.
Dolientes las caricias,
siendo nadas,
viciado el respirar,
prostituido el sol,
negociador minuto
que huye y nunca espera,
traición en la quietud
de ser como si fuera.
viernes 19 de diciembre de 2008
martes 16 de diciembre de 2008
LA FONDA
Se me volvieronlos miedos huéspedes.
"Que mujer tan graciosa
que siempre se ríe"
y mientras yo llorando
en los autobuses que nunca cojo.
Se está muriendo la yerbabuena.
Maldigo este puchero
de piedra y de alambrada.
El verso ausente.
La pluma destemplada.
Que deje de temblar
esa pestaña inquieta.
“Que chica tan amable,
siempre sonriendo”,
y mientras yo pariendo
este dolor a oscuras.
Alojando extraños,
por temporadas.
*La imagen es de Klimt.
sábado 13 de diciembre de 2008
EL VERSO EN TUS AGUJAS

los tic tacs son tambores que retumban
anunciando el final de esta hora muerta.
Desmontar madrugadas,
relojero,
dar cuerda
a la existencia del destiempo.
miércoles 10 de diciembre de 2008
SOL DE MEDIO DÍA
Mareque nunca ronca,
recostaito en su banco,
se le acelera la respiración
de cuando en cuando,
menea la barbilla
esbozando una mueca
en su boca sin dientes.
Tiene el sueño fácil,
hace años que olvidó
lo de contar ovejas,
está ya viejo,
solo suma pá el pico
y malamente.
Despierta envuelto en babas,
a veces perseguido
por monstruos innombrables,
otras recién salido
del regazo
aún tibio de su madre.
Mareque come poco
ya el cuerpo no le aguanta,
tanto fumarse el frío
en papeles de plata,
vivir del desvarío,
vagar como quien anda.
Pero llega la Gertrú,
la del tercero,
cuando cierra el del bar
y se va el panadero,
baja con un cacito
siempre caliente
y Mareque se sabe
superviviente de sus pucheros.
Haga frío o calor,
llueva, nieve o ventee,
la Gertrú siempre viene
y se bebe Mareque
un sol de medio día
que le anida en el vientre.
domingo 7 de diciembre de 2008
ALUCINACIONES COLECTIVAS
Desastres cotidianosinvocan
a diario
la mudanza que nunca llega,
la incertidumbre
perpetúa
en un enredo
los pasajes nacientes
de las cosas sin nombre.
Reconstrucciones,
meciendo
cunas apocalípticas,
abrazan cínicas
la suerte de la trampa,
perpetrando
la conciencia del desgaste.
miércoles 3 de diciembre de 2008
DESPEDIDAS
como en la eternidad,
más de una hora
y de dos y de tres,
no conté;
sobre aquella loseta olvidada
en la calle que hace esquina.
Tirante mi cuello
no se estaba quieto ni un instante
y hacía bailar
mi cabeza amarilla
como una peonza.
Los ojos me escocían
de buscar tu figura
en las desconocidas figuras
de los desconocidos,
eras una aguja
en el pajar de gentes.
Me dolían las manos de apretarlas,
las uñas de clavarlas
y los labios de morderlos.
Y al ver el fin de la tarde
enredándose en mi espera,
fruncí el paso paulatino
y abracé lenta la acera
en busca de mi camino,
que ya nunca fue contigo,
que no recorrí a tu vera.












