jueves, 12 de julio de 2012

DON

El hombre
del don dice
que el alma de mi padre
está en casa,
que bebe agua
de la nevera.

sábado, 5 de mayo de 2012

LA NOCHE QUE ESTALLÓ URANO

   
"Es el momento desesperado en el que se descubre que ese imperio que nos había parecido la suma de las maravillas es una destrucción sin fin ni forma, que su corrupción está demasiado gangrenada para que nuestro cetro pueda ponerle remedio, que el triunfo sobre los soberanos enemigos nos ha hecho herederos de su larga ruina".

Las Ciudades Invisibles de Italo Calvino



Porque no me quedan labios,
ni lengua,
ni saliva.  
Me niego a repetirme,
a repetirte,
a repetirnos.

miércoles, 2 de mayo de 2012

DE URANOS Y REINOS DE TODAVÍA

Me nacen
peceras en el ombligo,
en la lengua raíces.
Extraviar segundos,
habitar peligros
del tiempo en retirada.
Saber que este silencio
no me quita el frío.
Tienes
en los brazos encinas,
en el alma
canchales de niñez,
lunera y turbia.
Manos lenguaje
reviviendo objetos,
futuribles creadoras
en las que se deshilan
mis aristas y mis curvas.

lunes, 27 de febrero de 2012

EL UNIVERSO AGUSTELE O LA HISTORIA DE UN CABALLERO

el único horizonte
es la luna
que va de viernes a domingo.
huirse.
wisqui-sangras.
meter el dedo
en otra realidad.
te sales
del pellejo
mortaja
que habitas
hasta caer de boca
en un soportal cualquiera.
hincas los dientes
en el espejismo.
carne podrida,
ansia en
los ojos
idos pero hambrientos.
te desparramas en la nada,
extásis químico.
la oscuridad de la historia
iluminando el vacio infinito.
solo eres un canalla
moribundo y drogado.
laten silencios locos
en tu bragueta,
apuntalan noches sin carmín
con las manos
bajo faldas imaginarias.
no hay sexo.
ningún coño cuerdo
contendrá la decadencia.
un niño
busca el abrazo
de su padre muerto.
un hombre solo,
borracho y hastiado
se llora sin llanto,
suda su pena
y encadena frases sin sentido.
la boca a punto de estallar,
...sigo siendo un caballero...
balbucea.
hilos de babas
enjuagan
demasiadas noches
la misma herida.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

MULTICROMIAS Y LA TABLA DEL 1

Demasiados tachones
entre los dientes.
Abrazar peterpanes,
falsos blancos
derrotados
antes de trotar.
Siempre entra el frío
por la misma grieta.
Aúllo,
grito,
pataleo,
lloro,
muerdo,
araño,
callo.
Pero las teclas
no son mías.
Silencios,
repetir secuencias,
monólogos,
bucles idénticos,
en los que
mutismo,
parálisis
son
excusa,
alivio,
salvavidas,
mediastintas,
yugo
mortaja.
No la dejo salir
porque tiene los ojos en sangre.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Locomotora

ser como las mujeres que leo
bebérmelas
fumármelas
pinchármelas
fecundar el tedio
arrojarme
desollar la indiferencia
matar mi muerte


jueves, 15 de septiembre de 2011

TENGO EN LA CABEZA CONTENEDORES DE ROPA

huir
de una legión
de botones enfermos,
vomitar cremalleras
de madrugada
y repetir en bucle
lo que jode pincharse
en el dedo inesperado.

martes, 6 de septiembre de 2011

TECLAS 6

el
*
sigue
pidiendo
tregua

FLASH

El otro día te vi por la calle,

contorsionismo de azoteas,

huida en línea recta

por el andén de una cerveza.

No sé si temo más

el calambre del odio,

la cuchilla del asco

o la luz de tu pupila.

viernes, 29 de julio de 2011

ENTRETELAS

a veces
me consuela pensar
que soy
tu desconocida preferida.

pero sé que es mentira.

lunes, 18 de julio de 2011

CONCIERTO DE TEMPRANILLO Y METRALLETA

buscar
tu palabra
como los mosquitos
a las bombillas.
flores blancas
alas de pájaro
en tu vestido rojo,
desangro en tres caladas
la calle diminuta,
humo auguras
dolores de avenida.

mirar de lejos,
temiendo la luz de tu pupila,
beber pasos de bamba azul,
tender papeles mojados
en el cordel de tu desprecio,
que sola he estado
todos estos años
sin nombrarte.

vuelo en círculos
poseída por la silaba,
solo soy una poeta de trastero
temblando en el umbral
de una puerta que no existe.

martes, 10 de mayo de 2011

ALUCINÓGENA

Miro las sombras
de la estantería
sobre el plato
blanco-sucio de la ducha
y se abre ante mi
un universo de criaturas.

miércoles, 4 de mayo de 2011

METAMORFOSIS LUNAR

Esta noche soñé
que llovía a mares,
corría por pasillos oscuros,
siguiendo la dirección
de los versos amarillos.
Cuanta más agua caía del cielo
más rápido iban mis pies,
cuanto más sonaban los truenos
más alto me latía el pecho.
Llegué de pronto a una plaza
fui directa a uno de los bancos
sobre él tan sólo
un amasijo de celulosa y tinta,
una pasta mojada
de letras y de ayeres,
llanto y lluvia.
Entonces
desperté.