sábado, 30 de marzo de 2013

UN HILO A MONTERREY

 
Hace unos cinco años contacté con el poeta y promotor cultural mexicano Armando Alanis Pulido, creador del movimiento Acción Poetica en la ciudad de Monterrey, para entrevistarle por esa forma suya de llevar la poesía a la gente.
 
A día de hoy, Acción Poética que escribe en negro sobre blanco poemas en los muros y paredes de la ciudad, se ha extendido con numerosísimos seguidores a otras ciudades mexicanas y a otros países (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Republica Dominicana, Uruguay, Venezuela, España y Estados Unidos).
 
Actualmente se está realizando el documental "Llueve Poesía" sobre Armando Alanis Pulido y esta iniciativa poética suya que le ha llevado a pintar más de 5.000 muros en los últimos 15 años y que cómo él mismo asegura en el trailer promocional de esta película, "era como un pretexto para intentar salvar al mundo".
 
A diario, millones de peatones, de conductores, de personas reciben un fogonazo poético que saca al verso de los libros para llevarlo, sin intermediarios, al corazón de quien lo lee. Esta pureza me conquistó y como a mi a miles de personas en todo el mundo. Y es que, como explica Armando con esa honda lucidez sin tapujos "Que la gente no lea poesía no significa que no la necesite".
 
Tras aquella  entrevista, Armando me envió desde Monterrey a Sevilla unos cuantos de sus poemarios (tiene publicados más de una quincena) en un regalo que significó mucho para mi, por el que me sentí privilegiada y agradecida y del que bebo todavía. Os traigo estos Poemas de la Región Cuatro, coedición de Mantis Editores con Ecrits des Forges en español y francés, en los que me he estado revolcando en los últimos días, entrando y saliendo sin parar como en una puerta giratoria.
 




 
 

jueves, 28 de marzo de 2013

viernes, 8 de marzo de 2013

FORASTERAS I

Esta mañana la doberman no ha querido venir.
Ha venido otra, la pálida que solo llora y calla.
Se le han revuelto a la pobre las tristezas
antes del primer buche de café
y ha dejado la cocina
llena de charcos.

martes, 5 de marzo de 2013

HACERSE VOZ III


Siento
temblar
mi voz
bajo las costillas
de los demás.
Respiro
en sus pupilas.
Solo soy
carmín inflamable.
Me he quitado toda la ropa,
pongo la carne viva
junto a vuestras copas,
muerdo al miedo.
Brindo,
entrañas,
por los 12 minutos
de verso y metralleta.




viernes, 11 de enero de 2013

miércoles, 2 de enero de 2013

jueves, 27 de diciembre de 2012

LA MUJER TECLA Y EL AMANECER DE URANO

Ahora llevas
volantes de cerezo,
uñas pincel,
pañuelos en el pelo.
Ya no importa qué pasa,
ni dónde
ni cuando,
ya no te mandan
los lobos a los lobos.
No hay más interrogante
que el arte y el sudor,
no hay pan
por contar historias,
pero un horizonte
se dibuja
más allá
del desprecio
y los fantasmas.
Solo una idea
naciendo pequeña,
revoltosa en las manos.
Fertilidad sin moldes,
una esencia que alumbra
las aristas más bellas
del mundo descuadrado.
Un planeta nuevo
despierta a cuatro manos,
no hay mapas
cuando todo se aprende,
cuando
universos enteros laten,
luz primera,
metamorfosis y origen,
pariendo
los mañanas
que llegan cada hoy.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

CADENAS DE BÚSQUEDA





Estuve investigando,
descubrí
el nombre
de casi todas
las mariposas
de Nuevo León.
Porque
los versos de objetos
son alumbramientos fugaces
del alma de las cosas.
Soy afortunada
porque vienes,
encuentras a
la mujer pájaro,
perturbado tras
la imagen de un sépalo,
y solo tengo
versos
de tus manos y las calas.
Y vienes por Armando,
por sus muros
en verso vivo,
por Gioconda,
por Gabriela,
por Beatriz...
Persigues a
la mujer del relojero
con alas de minutos,
observas como viste
las playas con poemas.
Andas detrás de
versos suicidas,
espejos azules,
crujiendo paradojas,
sorbiéndole al
pelícano en la herida.
Dices
suicidio desde el suelo
y
pájaro caja libertad,
y
gritas
mariposas de neón
en el borde del precipicio.
Dirección,
porvenires,
qué me queda,
quieres saberlo todo
mientras rebusco en
este mini antro
en el que solo tengo
palabras
y
palabras.
Te ofrezco
algo caliente,
pides
sopas de letras,
y apuntas
metralleta del verso,
y reescribes el decálogo
de la cajera de supermercado.
Tengo tatuajes
de mujeres mariposas
por el muslo.
Porque repites
bardas de ladrillos 3 alternos,
o
perros con amor,
o
precios de autoescuela.
Porque vienes,
con tu mano del click,
y das sentido
al verso que me queda.