lunes, 25 de mayo de 2009

OBRERA DE PROFESIÓN


Esta palabra
no tiene precio.
No trabaja horas extras,
ni paga retenciones,
no llega a fin de mes,
ni apura por espacio.

Esta palabra
no responde a un importe.
No sirve,
ni es servida,
no adeuda cuentas nuevas,
no alquila habitaciones.

Esta palabra
no hay euro que la pague.
No tiene plazo fijo,
ni tasación por horas,
no necesita créditos,
no abraza estimaciones.

Esta palabra
no vende, no compra.
No descifra totales,
ni aspira a sueldos dignos,
no bebe voluntades,
no se debe, se sabe.


*La imagen es " Bodegón con tinta" de César Galicia..

11 comentarios:

Clara dijo...

Los versos sin ataduras, ¿cómo podría ser de otra manera?

Versos y besos bonita!

fonsilleda dijo...

¡Estupendo!, una gran definición para una gran palabra.
Bicos

NiÑa dijo...

No te hace falta créditos, ni sueldos dignos, eres rica de palabra, puede que no te dé para vivir, pero sí para soñar, para emocionar...

Maravilloso!

Abrazossss

la_sombra dijo...

te felicito
te mando un gran saludo desde medio oriente israel
http://elbohemiodelanoche.blogspot.com/

Luza dijo...

¿Consciencia? ¿Amor? ¿Luz? ¿Cariño? ¿Supercalifragidisticoespialidoso?

Alejandro Lérida dijo...

Gran poema con ciertos ecos sabineros. Me ha encantado.

"Esta palabra no hay euro que la pague (...) no se debe, se sabe."

Genial.

Antonio Alfonso Alonso dijo...

Esa palabra tuya te la mango junto a todo tu vocabulario...

rafaelpavonreina dijo...

¡Viva la frescura! Un saludo.

javier dijo...

Hola navegando por la red me encontré con tu blog que esta bueno, con una temática muy original y que entretiene, hasta pronto.


Firma: http://lomascodiciadodelplaneta.blogspot.com

esteban lob dijo...

Hola amiga:

El hecho que hayas pasado por mi blog, aunque para darme una mala noticia, me permite volver a leer tus notables, simples y tan humanos escritos. En verdad uno debiera recorrer páginas sin necesidad de la acción recíproca, pero generalmente falta tiempo para hacerlo con tantas amistades virtuales.
Te mando un cálido abrazo.

rafaelpavonreina dijo...

He vuelto a leerlo y me parece tan natural, tan puro, tan auténtico, que no tengo más que inclinarme ante tu humanidad. Abrazos.