¡Por la puerta azul! ¡por la puerta azul!!
gritaban
los chiquillos
con ojos de canela
y rizos de chocolate.
¡Por la puerta azul
y se acabarán
todos tus desvelos!
En sus manos de fangocrecían las ranas
blancuzcas de la luna,
brincadoras corrían
calle abajo
entre griteríos y juegos.
¡Por la puerta azul!
Los niños señalaban
a todos los lugares.
¡Por la puerta azul!
La extranjera reía
con sus labios de humo
¡Por la puerta azul!
donde todas las puertas
eran azules.