Me nacen
peceras en el ombligo,
en la lengua raíces.
Extraviar segundos,
habitar peligros
del tiempo en retirada.
Saber que este silencio
no me quita el frío.
Tienes
en los brazos encinas,
en el alma
canchales de niñez,
lunera y turbia.
Manos lenguaje
reviviendo objetos,
futuribles creadoras
en las que se deshilan
mis aristas y mis curvas.
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miércoles, 2 de mayo de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
EL UNIVERSO AGUSTELE O LA HISTORIA DE UN CABALLERO
el único horizonte
es la luna
que va de viernes a domingo.
huirse.
wisqui-sangras.
meter el dedo
en otra realidad.
te sales
del pellejo
mortaja
que habitas
hasta caer de boca
en un soportal cualquiera.
hincas los dientes
en el espejismo.
carne podrida,
ansia en
los ojos
idos pero hambrientos.
te desparramas en la nada,
extásis químico.
la oscuridad de la historia
iluminando el vacio infinito.
solo eres un canalla
moribundo y drogado.
laten silencios locos
en tu bragueta,
apuntalan noches sin carmín
con las manos
bajo faldas imaginarias.
no hay sexo.
ningún coño cuerdo
contendrá la decadencia.
un niño
busca el abrazo
de su padre muerto.
un hombre solo,
borracho y hastiado
se llora sin llanto,
suda su pena
y encadena frases sin sentido.
la boca a punto de estallar,
...sigo siendo un caballero...
balbucea.
hilos de babas
enjuagan
demasiadas noches
la misma herida.
es la luna
que va de viernes a domingo.
huirse.
wisqui-sangras.
meter el dedo
en otra realidad.
te sales
del pellejo
mortaja
que habitas
hasta caer de boca
en un soportal cualquiera.
hincas los dientes
en el espejismo.
carne podrida,
ansia en
los ojos
idos pero hambrientos.
te desparramas en la nada,
extásis químico.
la oscuridad de la historia
iluminando el vacio infinito.
solo eres un canalla
moribundo y drogado.
laten silencios locos
en tu bragueta,
apuntalan noches sin carmín
con las manos
bajo faldas imaginarias.
no hay sexo.
ningún coño cuerdo
contendrá la decadencia.
un niño
busca el abrazo
de su padre muerto.
un hombre solo,
borracho y hastiado
se llora sin llanto,
suda su pena
y encadena frases sin sentido.
la boca a punto de estallar,
...sigo siendo un caballero...
balbucea.
hilos de babas
enjuagan
demasiadas noches
la misma herida.
domingo, 3 de abril de 2011
EL NEGRO JUAN
Mamá África
campo de expolio
mil colores
del vientre
derramados,
los dolores del mundo
se agolpan en un puñado de tierra.
Corazón de ébano,
crucificado en un semáforo,
contando monedas de celulosa,
sonriéndole al revés de los días.
campo de expolio
mil colores
del vientre
derramados,
los dolores del mundo
se agolpan en un puñado de tierra.
Corazón de ébano,
crucificado en un semáforo,
contando monedas de celulosa,
sonriéndole al revés de los días.
lunes, 28 de febrero de 2011
CONCIERTO
Los que tocan no se conocen.
Dos tienen largas melenas,
hay un tercero que parece frances.
El que no canta toca la bandurría,
el que toca la flauta pasa la gorra,
el que canta habla muchos idiomas a la vez.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
MUDO
sábado, 3 de julio de 2010
presidente
era un hombre
tan pequeño, tan pequeño,
tan pequeño
con un ombligo
tan grande, tan grande
tan grande
que rara vez alcanzaba
a mirar un milímetro más allá
de su propio
ego.
tan pequeño, tan pequeño,
tan pequeño
con un ombligo
tan grande, tan grande
tan grande
que rara vez alcanzaba
a mirar un milímetro más allá
de su propio
ego.
domingo, 9 de marzo de 2008
LA MUJER DEL RELOJERO
La mujer del relojero
tiene una extraña locura,
ve a las horas despidiéndose,
tiene una extraña locura,
ve a las horas despidiéndose,
en la sopa encuentra agujas,
los minutos le han cosido
los ojales de la blusa.
los minutos le han cosido
los ojales de la blusa.
Al llegar la media noche
se despereza gatuna
y danza en los corredores
y danza en los corredores
hasta que marcha la luna.
La mujer del relojero
tiene una extraña dolencia,
va siempre llegando tarde,
del instante es pedigüeña,
manchada tiene la boca
con una balsa de ausencias.
Mira sin casi mirar,
corroída por la impaciencia
se le ha olvidado soñar.
La mujer del relojero
tiene síntomas extraños,
dice que dolores duelen
del alma y sus aledaños,
que los párpados le hierven,
que el dulce daño la besa
y la tristeza la acuna
en sus manos de tiniebla.
La mujer del relojero
padece un extraño mal,
que ha de entregarla a la muerte
pues no se puede curar.
No infecta,
no se contagia,
en ella se ha de quedar,
loca de esperas,
cegada en tiempo,
borracha de tic tac,
sólo pide,
sólo ansía,
sólo quiere,
lo que no le pueden dar.
La mujer del relojero
tiene una extraña dolencia,
va siempre llegando tarde,
del instante es pedigüeña,
manchada tiene la boca
con una balsa de ausencias.
Mira sin casi mirar,
corroída por la impaciencia
se le ha olvidado soñar.
La mujer del relojero
tiene síntomas extraños,
dice que dolores duelen
del alma y sus aledaños,
que los párpados le hierven,
que el dulce daño la besa
y la tristeza la acuna
en sus manos de tiniebla.
La mujer del relojero
padece un extraño mal,
que ha de entregarla a la muerte
pues no se puede curar.
No infecta,
no se contagia,
en ella se ha de quedar,
loca de esperas,
cegada en tiempo,
borracha de tic tac,
sólo pide,
sólo ansía,
sólo quiere,
lo que no le pueden dar.
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