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lunes, 13 de mayo de 2013

DE UMBRALES, HABITACIONES Y PESTAÑAS

Me digo:
Esta es la casa
de una extraña.

Braman,
rugen,
aúllan,
rebuznan
infinitas bestias.

Adormecido caos
de líneas y de manchas
donde asientan su voz
objetos de color y celulosa. 

Me asomo a las entradas
que no cruzaré nunca,
atisbo calendarios
que nunca abrazaré.
Adorar lejanías,
azuzar
el pretérito imperfecto
del verbo vivir.

Entonces desordeno
el orden que murió
sobre los muebles,
abismos negros
que opacan los rincones.

Hay desiertos de corcho,
sin reloj ni memoria,
porque no hay flores
que recuerden al olvido,
ni siquiera las secas,
mientras reposan
los pájaros mudos
sobre los cuadernos. 

Porque fui antes de todo,
no dejé ni rastro.
No supe amar
a las nuevas criaturas,
pasos fronterizos de crecer.
Las perdí para siempre.  

Ahora
pétalos impostados
simulan estanques
de parques que no existen
sobre mesas
sin pata a la que atarse. 

Solo busco
un lenguaje entre las cosas,
parir este por qué,
tejer con el losiento
que no dije
una manta que agote
esta tristeza
de no saber
de dónde tanto odio. 

Esta es
la casa de una extraña,
yo solo
una habitante de la herida. 

lunes, 13 de septiembre de 2010

ECNO

Esta casa consigue

desencajarme a menudo,

frecuentarla poco

es la única salvación

a tanto malquerer.


Estos muros me aprietan

me arrugan

me contraen

soy alérgica


a esta cal impostada

contraria a estas corrientes


de ventanas quietas.


Aquí

todo me sabe

a tu amargura,

a la hiel de tu infancia,

y ensordezco mientras


gritan los espejos

que siguen sin mirarte,


y finjo que sonrío

y beso a los fantasmas

que jamás te abrazaron.


Esta casa me aterra,

me hastía,

me envenena,

subir o bajar

estos peldaños trampa

acaba por rasgar


siempre la misma herida,

mucho antes de que pueda

besar tus cicatrices.

lunes, 22 de febrero de 2010

encomienda

De ti solo me queda
una arteria extraviada
en el pecho inmenso de Lavapiés.
Solo regreso al rastro
de una ausencia incapaz
de pronunciar el nombre
de aquello que no fue.

Acudo puntual
delante de tu puerta
como perra que vuelve
al lugar que habitó,
más no rozo el umbral
ni hago sonar el timbre,


porque todo fue ayer
porque nada es mañana.

Frente a este trozo de madera
amago de amor
peregrina cósmica.
Vengo a morir
al nido de un fantasma
lo nombro con una cuerda bucal
gritando en silencio
y todavía me extraña
quedarme sin respuesta.