jueves, 3 de abril de 2008

ADORÁNDOTE


Vienes.
Solo porque tú vengas
vale la pena
el incondicional garrote de la espera.
Porque tú eres humo de miel,
cañamón de caricias,
conjugación azul
de todos los hijos de la música,
pan en los migotes
de los desayunos
de algunas de mis vidas.
Fuente de la sílaba,
colchón del desengaño,
tú eres los colores
de todas las mariposas que encontré
muertas en la cornisa.
Contigo
vuelan libres
todas las páginas que leí,
que arrojé al olvido.
En ti
podría deshojar
los amaneceres
que habrán de cubrirme el pecho.

5 comentarios:

C.J.Orgaz dijo...

Sólo en las grandes ciudades se mueren las mariposas en las cornisas...

Katbago dijo...

Las mariposas que viven en los maravillosos alrededores de ese árbol no mueren. Yo, mariposa que vive a cinco minutos de ese enebro centenario, no perezco en las cornisas!!! JEJE
Ven a vivir al campo y las mariposas, todas lindas ellas, revolotearán alegres por tu jardín regalándote su explosión de colores.
(Como ahora resulte que no es la foto que hiciste en la zona del pantano, me llevo un palo de narices, pero estoy segura al 99,9% de que sí es)Besitos loca, mientras continúa la insoportable espera a que suba el gabacho a estos parajes virtuales.

Besitos mil, lokamía.

Versosoy dijo...

flipi!!sí es de al lado del pantano, y sí solo en las grandes ciudades mueren las mariposas en las cornisas

JMN dijo...

Hola Esther, perdona pero no encuentro lo de Huesca...

Emilio V. Escudero dijo...

¿Y a quién esperas entre Mariposas muertas? No sé si es que leo poca poesía o es que lo que escribes está muy bien, pero el caso es que me gusta entrar aquí y leer tus divagaciones. Si es por esto por lo que te vemos menos últimamente, no importa que sigas dejando el huevo vacío a la derecha. Lo sigues llenando con tus versos.