viernes, 24 de diciembre de 2010

TERMINAL

Ojalá pudiera
lamerme alguna herida
ver cicatriz
entre tanta pus
te he pedido mil veces
que pincharas
con la aguja hirviente
que usaras
cualquier líquido
que arrancara
la maldita infección
he suplicado vendas
apósitos
ungüentos
cualquier cosa que al menos
calmara este dolor
ya no me queda
lengua

8 comentarios:

fonsilleda dijo...

Al final, casi estamos solos a la hora de buscar consuelo.
Bicos.

Elena Lechuga dijo...

Hay infecciones que no tienen cura (o al menos yo no se la encuentro).
Besos sanadores

Charcos dijo...

mejor hazlo tú, pincha, arranca, vapulea esa herida hasta que salgan todos los demonios, todas las espinas.... dolerá..... mucho

Luego dicen que viene la calma

dicen

sólo dicen

o mejor vivir abrazando el pus hasta convertirlo en rutina

quien sabe?

El GatoPardo dijo...

Si me permites, me quedo y te sigo...

Tal vez, siendo gato las heridas son más faciles de lamer.

la chica de las biscotelas dijo...

gritar, llorar, estrellar contra el suelo, palabras, escupitajos, cristales, lo que sea.

Salvador Reyes de Cózar dijo...

Un poema duro, sangrante, sincero.

elinmigrantedelosversos dijo...

Gracias a que tú distes conmigo, he tenido la suerte de conocer este blog. He estado un rato indefinido, he observado, he leido, me ha gustado lo que escribes, no dejes de hacerlo. Saludos.

Versosoy dijo...

Fonsilleda, casi solos, siempre queda algo de hueco para la saliva de los amigos. un abrazo.

Elena Lechuga, agradezco tus besos, son eficaces, han hecho algo de efecto, la cura definitiva es otro cantar ;-)

Charcossss!! y si además de la lengua me faltaran las manos, los ojos, los labios. Mastico galletas y reflexiono. si fuera tan fácil aarancarse esta herida...si yo fuera capaz...gracias por tu energia.

Una alegría que hayas venido Gato Pardo!!

Chica..eso hice, pero en absoluto silencio.

Bienvenido Salvador...como la vida misma.

Inmigrantedelosversos es un placer que andes por aqui y estes a gusto.