domingo, 7 de diciembre de 2008

ALUCINACIONES COLECTIVAS

Desastres cotidianos
invocan
a diario
la mudanza que nunca llega,
la incertidumbre
perpetúa
en un enredo
los pasajes nacientes
de las cosas sin nombre.
Reconstrucciones,
meciendo
cunas apocalípticas,
abrazan cínicas
la suerte de la trampa,
perpetrando
la conciencia del desgaste.





* Una pintura japonesa del siglo XVIII.

3 comentarios:

esteban lob dijo...

La incertidumbre perpétua es mejor que la certeza total.

Si ella predominara, el mundo sería demasiado predecible y aburrido.

Cariños.

Dante dijo...

Será que nadamos en la ambigüedad y por eso preferimos la incertidumbre a la certeza. Reflexivas letras, corazón. Un gustazo leerte.

Oigres Led Séver dijo...

A veces hay que mudarse, o mudar la piel. A veces el desgaste lo hace.

Y siempre la incertidumbre permanece.

Besos.