lunes, 15 de septiembre de 2008

DESPUÉS DEL CUENTO DE LA LECHERA


Me tiendo en el silencio

que me das,

alquilo madrugadas,

colecciono miradas

en exilio de espejos.

Se viene el cielo inmenso

hacia mis ojos,

me abraza alguna estrella

y lloro charcos

en países de papel,

blancos rotundos.


Fumo y espero.