lunes, 3 de noviembre de 2008

MURMULLOS O LATIDOS


El corazón se agarra,
se retuerce,
se aferra dulcemente a lo que quiso,
a lo que quiere.
Murmullos o latidos,
qué más da.

Realidades negras,
dolores en camino,
hombres que sufren
como respiran,
llanto de gente
que se pierde
por las caras abajo
sin que nadie lo impida.

Se aferra el corazón a lo que tiene,
y lo quiere querer,
y lo abraza muy fuerte.
Mañana llega
nublado o con sol,
lluvioso o de calor,
un día que estrenar.

Entonces el hombre se levanta
de su lecho de sueño,
algunos del colchón,
otros de los cartones,
otros de los rincones
de las calles vacías,
abraza el nuevo día,
que llega
lo quiera o no lo quiera,
murmullos o latidos,
que más da.


Él tendrá que dejarse
la espalda entre ladrillos,
o beberse las llagas y llorarle a su risa,
saberse número empeñado,
o palabra vendida,
puede que hoy tenga suerte
y en el plato caiga
algo más que pan.
Su corazón resiste otra embestida,
quién sabe,
que más da.


*La imagen es "El desierto" de la ilustradora argentina Griselda Collazos.

1 comentario:

Dante dijo...

El corazón, contradiciendo su fragilidad, sobrevive las peores embestidas y vuelve a rearmarse. Magnífico poema, a ese "músculo" tan vapuleado al que no damos descanso. Un gusto leerte. Dejo beso.