martes, 27 de mayo de 2008

DESDE UN RINCÓN DE LAS VENAS...

Me está llamando el Sur,
grita mi nombre
con su boca de sol
y su estela de risas.

El Sur del que me hastié,
el de "carné" en la boca
y subvenciones,
el de los señoritos señorones,
me ordena ahora que vuelva
y yo siento mi ser,
lata de melva,
como junco bailando en la ribera
de aquel Guadalquivir
que canta y calla.

Me está llamando el Sur,
pleno de luces,
con su tam-tam de palmas,
bulería.
El Sur de castañuela y de racimo,
donde el dulzor del vino
vuelve blancas
las penas negras.

Me está llamando el Sur de madrugada,
en esta noche clara
y tan serena,
una luna lorquiana luce eterna
y es un canto a mi tierra
y su distancia.

Me llama el Sur.
Solo persigo
dejar de perseguirme.

1 comentario:

Clara dijo...

Lo discutimos en la Alameda...