viernes, 13 de junio de 2008

CUANDO LA CALLE CANTA


2 comentarios:

Katbago dijo...

No estoy segura, pero creo recordar que el día que emprendimos nuestra aventurilla al café central, pasando por tu querida Tirso, nos encontramos en esa misma esquina a un brujita, que con un pañuelo (no recuerdo el color, aunque me lo imagino fucsia) sobre la cabeza, realizaba su conjurillo de brujita con un mortero metálico enorme. ¿Te acuerdas? ¿Es esa la esquina? Llévame un día... besitos

Aunque no te comente últimamente, sigo atenta, con el alma sedienta de versos tuyos, tu magia poética. Me gustan todos, son vivos, frescos, jugosos, amargos a veces, dulces y picantes otras tantas... Me nutres el corazón, gloriamía...

Versosoy dijo...

OOOHH mi bella Rubikat!!! No es esa eskina donde hallamos a la mágika mujer que te embrujó. Es una calle de Granada, a la que también prometo llevarte.
Verso, verso,verso...tengo letras pá que desayunes y cenes durante una temporada. Adoro que aparezckas!!