martes, 17 de junio de 2008

LA LUNA ESTÁ MUY GRANDE

Regalas un silencio interminable.

Me tiendo en él,

soy una gata maullando

en una esquina,

soñante en la otra.

No llevo cascabel,

no sueno por sonar,

uno solo conserva

aquello que no atrapa,

yo llevo el sonar dentro.

Extendés tus pasos por el piso,

una estela de ruidos

va envolviendo la sed y la rutina,

sortilegio sonante,

ese sonar,

que escapa a la palabra.