miércoles, 4 de junio de 2008

PÉRDIDAS

Queriendo llevarlo todo siempre,
hay algo que nunca me aparece,
que siempre ando buscando,
que persigo en el vuelo
de mis alas de escarcha,
en la danza maldita
de mi paso de fuego.

Creo que lo he cogido,
y no lo llevo,
revuelvo mis bolsillos,
mi mano hastía frenética
de la mochila el fondo,
pero ni rastro hay
de aquello que creía
que llevaba conmigo.

Sin saber bien qué es
en visiones fugaces
lo invento, lo imagino,
en el convencimiento
de saber que lo tengo
me topo con mi sino,
lo tenía entre los dedos,
lo rocé,
lo acaricié y lo supe,
lo extravié en el camino.